La otra psiquiatría




Tratamiento Psicoanalítico de la Psicosis Presentación de las XIV Jornadas

de la Otra Psiquiatría

(Valladolid, 26-27 de mayo de 2017)


Kepa MatillaPsicólogo clínico, Psicoanalista.
Hospital Universitario río Hortega de valladolid.

Correspondencia: kepamatilla@hotmail.com




La mesa de los residentes este año versa sobre la cura psicoanalítica de la locura. Tras revisar la extensa bibliografía, hemos decidido centrarnos en tres autores y extraer de ellos ciertas puntuaciones imprescindibles para el trato con el loco, nos ha interesado que sea lo más práctico posible. Nuestra intención era buscar un saber que nos sirviera de orientación en la manera en que estos tres expertos de la psicosis hablaban con los locos. Así, los tres protagonistas que componen esta mesa, nos hablarán del modo de proceder de Arieti, Federn y Müller.


En la Otra psiquiatría, como sabéis, no nos hemos prodigado en el estudio de los artículos llamados «científicos». Quizá haya sido porque siempre hemos pensado que se trataba de algo más bien propio de la ciencia ficción, como siempre comentó José María Álvarez; o porque no nos hayamos visto representados en ellos; o porque pensábamos que la estadística era la hermana pobre e indigna de las matemáticas; o porque conocíamos algo de la corrupción de los estudios guiados por la industria; o porque, en fin, esas tablas y esa maraña de datos no nos servían de nada para el trabajo clínico del día a día. lo que siempre ha predominado en la Otra ha sido





un interés por sacar adelante a nuestros pacientes y, para ello, ha sido necesario bordear la psiquiatría y acercarnos a los saberes clásicos, por ejemplo.


Sin embargo, desde hace un tiempo, algunos de nosotros nos hemos su- mergido en el lenguaje del otro y hemos echado un vistazo a todo ese enjambre tedioso de números, citas, recitas, ensayos, meta-análisis de la corriente mayoritaria. Y, ciertamente, nos ha sorprendido. Principalmente, porque nos hemos dado cuenta de que muchas de las cosas que nos han dicho eran, simplemente, un burdo y vil engaño. Es decir, la corriente mayoritaria ha usado su situación de poder, su posición de científicos y su posesión de evidencias, para hacernos creer, sobretodo, dos cosas: que el tratamiento psicofarmacológico ha demostrado ser el más eficaz y que el psicoanálisis no está demostrado que sirva para nada. Quizá no hemos sido rápidos en ver la argucia, a pesar de que teníamos utensilios teóricos para explicarla. Sabemos que el discurso del amo se engalana a sí mismo con lo que representa la palabra “ciencia”, para usarla como una herramienta de poder. Cuando, en realidad, su verdad es que está castrado.


Lo que hoy sabemos sobre los fármacos habrá que ir poniéndolo de relieve. Como, por ejemplo, los resultados de los estudios sobre antidepresivos, que concluyen que no son éstos más eficaces que el placebo. Pero hoy nos convoca el otro gran engaño, el de la falta de evidencia científica del psicoanálisis. Falso, completamente falso. Personalmente, siempre he pensado que nos movíamos en otro registro y poco me ha importado aquello que desde ciertos lugares se pudiera decir, pero me hace gracia ver que encima era mentira, porque nos da una medida del rigor y del gusto por el estudio del que hacen gala en ciertos foros. Se ve que son frases que se repiten y nadie comprueba. Considero que eso es la ciencia en salud mental, se crean opiniones que se expresan en cuatro manuales superventas que uno mira de refilón y se crea una opinión de las cosas, como por ejemplo, que no hay evidencia científica de que el psicoanálisis sea eficaz en la esquizofrenia,

en la locura. Hace no muy poco salió en un periódico local que una panda de psiquiatras argumentaba eso a viva voz. En las Universidades nos enseñan eso.


Bueno, pues sí, es falso. Hay muchos estudios que hablan de la superioridad del psicoanálisis sobre otros tratamientos psicoterapéuticos, como la TCC y los psicofármacos en la esquizofrenia. Hay estudios a largo plazo, que son los que la industria y los psiquiatras biologicistas no quieren realizar para los fármacos, que demuestran la eficacia del psicoanálisis. Y eso, teniendo en cuenta que los psicoanalistas no se han caracterizado por la realización de este tipo de estudios. Sino, quizá, la evidencia sería aplastante. Nosotros, es lo que vemos en la clínica del día a día, y es eso lo que en estas Jornadas que- remos tratar de mostrar de manera llana, simple y práctica.


En la actualidad, las orientaciones, como en el instituto Soteria de Berne, inspirado en la casa Soteria de Mosher, la perspectiva es la de salir del primer episodio psicótico con el mínimo de medicación posible, porque se ha visto, está demostrado en los estudios, que la medicación antipsicótica a largo plazo, no sólo es negativa y a los pacientes les va peor, sino que predispone para la psicosis, lo que se conoce como psicosis por hipersensibilidad. el papel histórico del psicoanálisis, por su parte, ha sido el de acentuar lo terapéutico. En este sentido, tenemos dos puntos de vista: aquellos que se han centrado en el estudio de las formas de “autocuración”; y aquellos otros, anglosajones principalmente, que han hablado de la “psi- coterapia intensiva” de la psicosis1.


Dentro de la primera perspectiva tenemos, entre otros a Max Müller, de quien nos hablará adrià Casanovas, residente nuestro de psicología clínica, que ha preparado un trabajo 

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1 Seguimos aquí lo elaborado por el Profesor Sauvagnat en: SaUvaGnat, F. (1997), «Cuestiones actuales en las psicoterapias de las psicosis», en asociación Castellano-leonesa de Salud Mental (ed.), La salud mental en los no- venta. Clínica, práctica, organización. IV Jornadas de la Asociación Castellano-Leonesa de Salud Mental, pp. 13-43.

sencillamente brillante. Esta corriente busca potenciar los mecanismos generados por el propio paciente, principal- mente: la limitación, la simbolización, el rodeo, la ocultación del delirio, ser pensionista del delirio.


A esta corriente se le opone una segunda, la de las terapias analíticas intensivas que se desarrollaron a partir de los años 30, y que trataron hacer desaparecer el delirio mediante la interpretación. Se intenta ver la psicosis como una variante extrema de la neurosis. Aquí tenemos dos generaciones de autores, entre los primeros, que trataban de estabilizar el delirio mediante mecanismos como la re-represión, tenemos a Federn, de quien nos hablará Sara García, residente nuestra de psiquiatría, que nos explicará los puntos fuertes de este autor con una claridad pasmosa. Y entre la segunda generación de autores, aquellos que realizaban un abordaje terapéutico más arriesgado, más dramatizado, más activo, más interpretativo, tenemos a Fromm-Reichmann, Bullard, Searles, Rosen, Arieti, y otros tantos. De este último, nos hablará nuestro querido Pedro Brun, residente de psicología clínica, que ha preparado un trabajo extraordinario.


Si os parece, seguiremos este orden.